sábado, 26 de diciembre de 2015

PATRIMONIO DE LOGROÑO. EL SEMINARIO UN EJEMPLO DE EDIFICIO RACIONAL


El seminario conciliar de Logroño Inaugurado en 1929  es uno de los edificios más importantes de esta ciudad, destacando por  su gran volumen y la concepción racionalista de su construcción. Era una pequeña ciudad dedicada a la enseñanza, todo parece en este edificio tener un uso funcional, ver los frontones divididos para su utilización, su acceso exterior a la capilla y su salón de actos, hace pensar en un interior bien pensado.  

Sin duda, cuando se inauguró este complejo, con capacidad para 300 estudiantes en régimen de internado, 15 profesores y personal auxiliar fue un acontecimiento histórico para Logroño.


EL PROYECTO DEL NUEVO SEMINARIO

La Imprenta y Librería Moderna publicó en 1928 'El nuevo seminario conciliar de la diócesis de Calahorra y La Calzada', del obispo Fidel García Martínez. Esta publicación es una pequeña memoria justificativa del proyecto en todos sus aspectos. 

LAS RAZONES PARA SU CONSTRUCCIÓN
Nos encontramos en 1928, se han reformado los estudios para ser sacerdote y se necesitan más aulas y espacios para la enseñanza. De la anterior llamada "carrera breve", de cinco a seis años de estudios y en régimen de externado en la mayoría de los años, se ha pasado a unos estudios sacerdotales que vienen a durar doce años y en régimen de internado. 

Con estas nuevas condiciones algunos de los seminarios s al encontrarse en el centro de las ciudades y en edificios antiguos con pocas posibilidades de ampliación (el de Logroño se encontraba en el Espolón) se quedaron obsoletos. Por esta razón se crearon también los de Vitoria y Málaga. 

Por otra parte la corriente racionalista en la arquitectura, en la que los edificios se construyen más humanizados y de acuerdo a la finalidad, también llega a la iglesia, y así l'Obsservatore Romano, recoge la necesidad de la higiene y pedagogía de estas instituciones de enseñanza y pone de ejemplo al recién construido seminario de Milán, el papa Pío XI apoya decididamente este nuevo impulso en la formación sacerdotal. 

En Logroño durante esos años se crean con esa filosofía los internados  del Colegio de San José de los HH.MM. Maristas (1927), de los PP. Escolapios (1928) Así el deporte, los espacios libres, laboratorios, las bibliotecas, las salas de lectura y estudio, el salón de actos, la capilla, los dormitorios individuales, los baños... forman parte de una educación integral que poco a poco se van incorporando a una pedagogía más acorde con los tiempos.

Estas razones y otras de carácter doctrinal y pastoral son las que argumenta el promotor de esta obra,  Fidel García, que ensalza la figura y la formación del sacerdote como clave fundamental para  la iglesia. 

LA ADQUISICIÓN DE LOS TERRENOS
Para su adquisición fue necesario la preceptiva declaración de "utilidad púbica", que establecía la entonces, vigente ley de 10 de enero de 1879.

Esta declaración,  fijaba que debía emplazarse en el termino municipal de Logroño y en el sitio conocido de Valderna y Lobete, y sus adyacentes, comprendidos entre la carretera de Zaragoza y la vía del ferrocarril, sin que la superficie objeto de la expropiación pudiera superar la extensión de 140.000 metros cuadrados

El expediente fue tramitado a instancia del obispado y aprobado por la Real Orden el día 18 de noviembre de 1927 y ese mismo año, el obispo Fidel García puso la  primera piedra de las obras que tardarían dos años en completarse.

PLANOS Y DISEÑO

"Los planos fueron trazados por el afamado arquitecto de Bilbao D. Ricardo Bastida, el mismo que proyectó la sede del Banco de Bilbao de Madrid y del moderno Instituto de Bilbao. Cuenta con experiencia y visita varios centros similares estudiando las características de los mismos.





Así por ejemplo la planta general se inspira en la del seminario romano situado junto a S. Juan de Letrán y en la de Bayona (Francia). La planta de la fachada principal, que resuelve el problema nada sencillo de situar las  crujías (espacios entre dos muros de carga) de excepcional anchura de los espacios de la iglesia y salón de actos se inspira en el seminario de Vitoria que en esos momentos está en construcción.


En el proyectado Seminario es en realidad dos seminarios; el Seminario Mayor y el Seminario Menor. Excepto la portería y cocina que permanecen como servicios comunes, tienen independencia, pero su arquitectura se proyecta para que en un momento determinado, sin grandes esfuerzos sea versátil y pueda unirse para un uso u otro. También se plantea el uso del Seminario, como seminario de verano donde  los seminaristas puedan pasar sus vacaciones.

El edificio medirá en planta 114x115 metros. Los cuerpos centrales (Seminario Mayor) rodearan un patio de 52x75 metros, y en el fondo de ese cuadrilátero saldrán dos cuerpos de edificios (Seminario Menor), perpendiculares a la fachada que vienen a limitar el segundo patio más pequeño de 26x28 metros. En dicha fachada principal irán todas las dependencias de alguna relación con el público, quedando el resto para los servicios privados del Seminario. Constará éste de semi-sotano, planta baja y pisos primero y segundo.

En el semi-sótano (de unos 3 metros de alto), irá la cocina y sus anejos, las tuberías generales de calefacción, lavadero mecánico, roperías y demás dependencias a cargo de religiosas.

En la planta baja, además de la Capilla y Salón de Actos, irán las salas de visita, despachos, clases, comedores, y en general, todos los servicios de día.

En los pisos primero y segundo, las habitaciones, todas independientes y con sol y ventilación directa. En el cuerpo central de la fachada las habitaciones de los superiores, rector, mayordomo y profesores, etc.

Amplias galerías ponen en comunicación las distintas dependencias de cada piso, que a su vez se comunican por cinco escaleras.
al En la construcción se ha primado la solidez y la duración, que se traduce en economía para el futuro.  Por ello se han desechado los revoque y se construirán las fachadas, tanto exteriores como interiores de ladrillo cerámico  de primera clase a cara vista, que no necesite cuidado alguno de conservación. Con el mismo objeto todas las plantas o pisos e incluso las cubiertas serán de hormigón armado

Sin ajustarse a un estilo determinado, tendrá el edificio un carácter moderno, que recuerde algo a las construcciones de la edad media, con toques tan genuinos como el románico en su fachada principal. Se prescinde casi de los motivos ornamentales y en la distribución interior se ha tenido presente siempre dos cosas: la higiene y la pedagogía-disciplina. Se tiene en cuenta que al piso superior no sea necesario subir durante el día, la equidistancia a lugares comunes, las orientaciones soleadas, la ventilación de la habitaciones, por otra parte individuales... etc."

Hay que añadir que este obispo se formó en Comillas y quizás, esta sea una de las razones del parecido de ambos edificios.

LA INAUGURACIÓN VISTA POR LA REVISTA 'MUNDO GRÁFICO'
Mundo gráfico. 18/12/1929









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