miércoles, 3 de febrero de 2016

Logroño en las revistas ilustradas. EL ENTIERRO DE AMOS SALVADOR

Como tantas veces Logroño a principios de s.XX aparecía en las revistas ilustradas en el apartado de "noticias de provincias". Esta vez también fue así, pero la foto noticia tenía repercusión nacional, era el entierro de Amos Salvador.

Este testimonio gráfico publicado en varios medios ilustrados como 'La revista mundial'. Es una foto extraordinaria tomada en un lugar excepcional y emotivo por su vinculación con el finado. 

Amos Salvador el heredero de Sagasta, el personaje público que ocupó la cartera de cinco Ministerios, fue miembro de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; de la de Bellas Artes; y de la de Ciencias Morales y Políticas; además de pertenecer al Ateneo de Madrid.

Logroño le debe la Tabacalera, el pantano de la Grajera, traída de aguas y un sinfín. de gestiones en favor de la ciudad que le vio nacer. Diario LA RIOJA, de 5 de noviembre le dedicó cuando falleció un artículo biográfico: "El venerable logroñés el hijo predilecto de la ciudad, su benefactor incansable, el ilustre español, ha dejado de existir a los 78 años de edad", este titular define muy bien lo que la figura de Amos Salvador supuso para los logroñeses de entonces.

También ABC publica una reseña de su entierro que nos ayuda a interpretar la foto y la sociedad de principios de siglo XX, en una descripción  muy detallada que a continuación trascribo:

ABC 7 de noviembre 1922

"Logroño, 6, 12 de la mañana. A las diez de la mañana del domingo, el Cabildo municipal, acompañado del gobernador civl, trasladóse a la finca D. Amós Salvador para hacerse cargo del cadáver de dicho hombre político. Efectuó la entrega el hijo mayor de D. Amos, diputado a Cortes por la capital, diciendo que su familia accedía  gustosa a los deseos del Ayuntamiento por estar segura de que con ello cumplía la voluntad del finado.

Familiares de D. Amós cubrieron el féretro de flores y sus hijos lo llevaron a hombros hasta la puerta de la finca.

Desde allí hasta el Ayuntamiento también fue conducido a hombros por varios concejales. 

El cadáver quedó expuesto en el salón de recepciones, convertido en capilla ardiente, dando guardia  de honor concejales y guardias municipales. El cadáver estaba envuelto en sudario blanco. El féretro era de madera de pino, forrado con tela sencilla.

Hasta la hora de la conducción del cadáver desfiló por el salón de recepciones públicos numerosos, registrándose escena conmovedoras. En las listas de pésame firmaron más de 5.000 personas. Los espectáculos públicos fueron suspendidos.

Las campanas de las parroquias doblaron durante su conducción. Precedía la fúnebre comitiva un piquete de la Guardia Civil a caballo. A continuación marchaban las Hermanitas de los Pobres de la Casa de Beneficencia, los asilados, centenares de necesitados de la capital y los obreros de los servicios de limpieza y bomberos, Consumos y alumbrado, serenos, guardias municipales, ordenanzas del Gobierno civil, Hacienda, Obras públicas, Centro de enseñanza, Ayuntamiento, Diputación, Banco de España, Tabacalera y la servidumbre del finado.

El féretro fue conducido en un coche estufa con seis caballos empenechados. En el coche iba una monumental corona del Ayuntamiento. Sobre el féretro, la bandera de Logroño.

Detrás del coche iban el Cabildo, presidido por el abad; el gobernador civil civil, vistiendo uniforme de jefe superior de Administración; gobernador militar, presidente de la Audiencia delegado regio de Primera enseñanza, la Diputación, Corporaciones, representantes  en Cortes por Logroño, hijos y sobrinos del finado y representaciones de los Ayuntamientos de Logroño, Haro y Sano Domingo, del primero de los cuales D. Amós Salvador era hijo predilecto e hijo adoptivo del segundo y tercero.

Representaciones e muchos Ayuntamientos de la provincia, ex alcaldes y ex concejales de Logroño, claustros del Instituto y Escuelas Normal  e Industrial, comisiones militares y una infinidad de representaciones de diversas entidades, Cámara de Comercio, cabildo, la música del regimiento de Cantabria y 40 automóviles y coches de respeto, enlutados.

Recorrió la comitiva las calles del Mercado, Carmen, Mata, Sagasta, Marqués de San Nicolás y Puente, en las que se hallaba estacionado un gentío enorme.

Los balcones del trayecto aparecían enlutados. Los faroles del alumbrado público estaban cubiertos con gasas, y los cañones que el general Espartero regaló al Ayuntamiento dispararon salvas durante la conducción.

En el momento del enterramiento, ante el cabildo y todas las representaciones que acompañaron al cadáver hasta el panteón de familia, el alcalde pronunció las siguientes palabras: "Logroñeses: El pueblo de Logroño, por labios de su alcalde da el último beso de gratitud y amor al hijo predilecto de Logroño. ¡Viva Amós Salvador"

Mientras el gentío contestó conmovido al viva del alcalde, éste besaba en la frente del cadáver.

A pesar de haber ordenado la familia que no se admitieran coronas, las enviaron algunas Corporaciones, entidades y particulares, y ocuparon varios coches.

Al mediodía de hoy lunes han terminado los funerales en la Colegiata, resultando el grandioso templo insuficiente para contener el gentío que quiso asistir a ellos.

El hijo del finado despidió al duelo profundamente conmovido, a la puerta de la iglesia"




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